Barcos híbridos y motores eléctricos que llegaron para quedarse

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En varios sectores industriales la propulsión híbrida o eléctrica 100% es una realidad que cada día tiene más adeptos. Una tecnología que en la industria náutico poco a poco también está enganchando tanto al armador profesional como al cliente particular.

La clave del éxito está en el ahorro de combustible y en las mejoras de autonomía, pero también en una particular visión de respeto al medio ambiente para aquellos que sienten el mar de una forma espacial. A todo ello, se unen los precios finales de los productos que cada vez resultan más competitivos.

Barcos híbridos y motores eléctricos que llegaron para quedarse
Barcos híbridos y motores eléctricos que llegaron para quedarse

Hace unos días el astillero esloveno Greenline, especializado en la construcción de embarcaciones híbridas de serie, abría su primera oficina en España dentro de las instalaciones de Port Ginesta (Barcelona).

Greenline nació hace casi una década bajo el paraguas de la extinta Seaway, aunque desde 2015 la compañía SVP gestiona la producción de una flota que supera el medio millar de embarcaciones en todo el mundo. Pero, ¿qué tipo de clientes optan a este tipo de embarcación?

“Dentro del mercado español, hay un cliente potencial que es el que ha tenido toda la vida un velero, pero que ahora, como ya es más mayor, busca una embarcación sencilla para navegar sin escoras ni trimados. Y también patrones que tenían una lancha y buscan una embarcación algo más familiar para salidas con los hijos o con amigos”, destaca el director comercial de la oficina de Greenline España, Francesc del Pino.

Su cartera de modelos en esta campaña 2016 abarca embarcaciones de 33 a 48 pies de eslora que están equipadas con placas solares en el techo. Un sistema que permite realizar las travesías costeras más habituales para los patrones con un ahorro casi de un 70% de consumo de combustible y sin contaminación añadida.

“En el pasado Salón de Düsseldorf se presentaron los modelos 36 y el 48 con Flybrigde. El cliente europeo está también muy preocupado por el medio ambiente y se interesa por estos modelos. Además, ofrecen un espacio a bordo igual e incluso superior a otro modelo de mayor eslora”, añade Del Pino.

Los modelos de Greenline ofrecen una autonomía 20 millas sin emplear el motor diésel y a una velocidad de 4 a 5 nudos. Su panel solar integrado permite la carga de baterías y el uso del sistema eléctrico incluso cuando se encuentra fondeado. Salen a la venta desde 200.000 euros.

El lujo no está reñido con la tecnología híbrida

Barcos híbridos y motores eléctricos que llegaron para quedarse
Barcos híbridos y motores eléctricos que llegaron para quedarse

Desde hace casi cuatro temporadas el superyate Arcadia 115 M’Ocean, de 35 metros de eslora, representa el concepto de yate perfecto con navegación híbrida.

Este modelo del astillero italiano ofrece un diseño de lujo, con capacidad hasta para 12 personas, y también emplea propulsión híbrida en sus travesías gracias a los paneles instalados desde proa a popa de la embarcación.

Con este equipo, el Arcadia 115 puede navegar hasta una velocidad de 8 nudos sin emplear ningún motor diésel ni producir contaminación alguna. Además, de aumentar el confort de navegación al reducir la sonoridad de la embarcación.

Motores eléctricos para todos los bolsillos

Barcos híbridos y motores eléctricos que llegaron para quedarse
Barcos híbridos y motores eléctricos que llegaron para quedarse

Una de las marcas de mayor éxito en el mercado de los motores eléctricos para los patrones de embarcaciones de recreo es la firma Torqeedo. Lleva más de doce años ofreciendo esta particular línea de motores eco y más de 60.000 motores vendidos en todo el mundo.

En España Torqeedo cada temporada refuerza su cartera de clientes con una media de 500 unidades vendidas al año. ¿El secreto? Precios cada vez más similares a los motores de combustión, sencillez de manejo del equipo y un mantenimiento muy reducido. “El modelo más popular, el Travel 1003, cuesta 1.800 euros.Un 4CV bueno de combustión tiene un precio muy similar (1.400-1.600 euros), pero hay que echarle gasolina, cambiarle piezas y pesa tres veces más” destaca Carlos Martínez de Torqeedo España.

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