“Vito” de Enrique Celesia (segunda parte)

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PROYECTO VITO DUMAS 

Navegación oceánica a vela en un barco de construcción artesanal, utilizando energías alternativas.

Soy un navegante solitario argentino que pretende hacer una navegación que ningún Argentino ha realizado hasta la fecha: dar la vuelta al mundo por los 40 Bramadores, en solitario y sin escalas. 

Esta región marítima es conocida mundialmente por la violencia de sus vientos. Soplan libremente sin que ninguna tierra interrumpa su camino y lo mismo que las olas y las corrientes, se desplazan preponderantemente de oeste a este, rodeando casi todo el planeta, con la sola excepción del extremo sur de América. La zona ocupa una franja que corre a lo largo del paralelo 40º sur rodeando el Polo y pasando por el cabo de Buena Esperanza (Africa), el cabo Lewin (Australia) y el cabo de Hornos (Sudamérica). Este periplo significa cruzar el océano Atlántico, el Índico y el Pacífico a lo largo de 17.000 millas náuticas e insumiría de 3 a 4 meses de navegación.

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Esta ruta fue estrenada para el mundo por Vito Dumas en 1942, a bordo de su Lehg II, haciendo tres escalas: en África del Sur, Nueva Zelanda y Chile. En solitario, hace unos pocos años, el único que lo intentó fue Hernán Biasotti, a bordo del Eos, debiendo abandonar en medio del Índico, después de un temporal, por problemas en la estructura de su barco. Recientemente el catamarán Brumas Patagonia de Bruno Nicoletti, llevando como tripulante a Ricardo Cufré, completó la vuelta recalando en N. Zelanda y Chile. El trayecto también es utilizado como recorrido de las regatas Around Alone y Vendée Globe. En mi caso, trataría de cumplir a grandes rasgos con el reglamento de esta última: sin escalas, sin ayuda y sin reabastecimiento.

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Pero el desafío será doble: estoy construyendo un barco a tal efecto, realizado artesanalmente con materiales recuperados y/o reciclados y tecnologías no específicamente náuticas.. Será un ejemplo de no contaminación, de utilización racional de los recursos y de anti-consumismo.
La intención es difundir un mensaje de respeto a la naturaleza en el uso de sus recursos de manera sostenible, en contraposición a los intereses económicos que, en pos de un lucro inmediato, no vacilan en expoliar el patrimonio ambiental, que es de todos los que habitamos la Tierra y de las futuras generaciones.
 

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Llegará a los que comparten estos ideales y también a aquellos que todavía no han tomado en cuenta la necesidad de cuidar nuestro planeta.

Podría catalogarse como una aventura romántica pero individualista. No es así: la idea principal es que se transforme en un proyecto participativo. Para que esto sea posible se necesita de la colaboración de la gente, a través de mano de obra, materiales, consejos, difusión y buena onda. Es decir, abrirlo a la solidaridad comunitaria (concepto desgraciadamente devaluado en estos tiempos de salvaje competencia) para reforzar la conciencia ambientalista y permitir que, al menos espiritualmente, mucha gente navegue conmigo en pos de una utopía.

Como una vuelta de tuerca más al desafío, sólo cuento en el inicio con los fondos recaudados con la venta de mi libro ¡ORZA VITO!

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TIEMPO (cuándo)

El momento ideal serían las estaciones de primavera y verano en el hemisferio sur, con una partida de Argentina estimada para setiembre-octubre y llegada (también estimada) entre marzo y abril del año siguiente.

Una consulta a las Pilots Charts y a los libros de Vito Dumas, Bernard Moitissier, Philippe Jeantot, Hernán Biassoti, los escritos de Toni López y Ricardo Cufré, y teniendo en cuenta mis propias experiencias en el Atlántico Sud, indica que en estos meses la temperatura ambiente (15º a 20º), la media de la fuerza del viento (25 nudos) y la altura de las olas (4 a 5 metros), resultan más benignas y apropiadas para navegar en la zona. El único inconveniente es que en esa misma época el pack de hielo del Polo Sur se desmenuza, producto del deshielo, y el límite de los icebergs se agranda bajando en latitud hacia los trópicos.

7 Comentarios

  1. Lo bueno, dicen, siempre es poco, refiriendome a que pocas personas nos dan ejemplos inmensos con hechos concretos y reales del valor y grandeza humana.
    Gracias por ser fiel a tu naturaleza y tener el valor de manifestarla entre tus contemporaneos, tu esfuerzo no es en vano, es emulando a seres como vos que todos evolucionamos.
    Saludos y buenos vientos .
    Ruben

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